Sólo cenizas…

 

Podría hablarte de mí luego de unos meses,

podría hablarte de aquel dolor que yacía en mí,

podría hablarte de lo bien que la he pasado,

podría hablarte incluso del nuevo amanecer que contemplé en otros ojos,

unos terribles y fantásticos,

que se apoderaron de mi unos instantes, y que el olvido será el único consuelo.

Podría hablarte de mis alegrías y tristezas,

¿Pero a dónde voy? ¿Por qué a esta velocidad?

No me conformo ni me conformaré con la última puesta de sol,

con aquél rostro en el espejo,

con aquella sombra en mi cuarto,

con aquella última gota de lluvia en mi techo, ni con aquel hermoso rostro…

¿Por qué me siento tan lejana?

¿A qué se debe esta inconformidad con el mundo externo?

¿Acaso alcanzaré el placer total?

¿y que hay de la paz?

¿y que hay de mi amor?

Se han creado  inconscientes o conscientes abismos que se interponen ante mí,

rompiendo lazos,

rompiendo sonrisas,

y así mismo huyendo de sitios,

narrando historias perdidas por  mi gran inconstancia.

Tan sólo he querido descubrir, y  aseguro que  en mi búsqueda he perdido  y ganado una gran parte de mí.

¡Amor!

Esta es nuestra vida juntos,

¡Viajaremos al atardedecer, y haremos el amor bebiendo vino en la pradera!

¡Oh, amor!

Volveré al amanecer, y estarás impregnado de mí, y yo no de tí.

y nuestro amor serán sólo  cenizas.

Somos simples hojas secas que van de un lado a otro, sin ninguna dirección.

Todo tuviese sentido esta noche, si me viese en tus hermosos ojos.

Al compás de Wagner, te añoré y te quise. Yo te quise mucho Orión…

 

Misterioso caballero de la noche

¿Dime quién eres tú?

Misterioso caballero de la noche…

Vestidos negros y cabellos rebeldes que dejas caer cuán delicada cascadas sumergiéndose en profundas aguas.

Y me sumerjo en ti, en tus aguas, así contemplándote y añorándote.

¡Qué singular es tu naturaleza pequeño niño salvaje!

¿Dime donde está tu hogar?

Acaso sabes donde descansa tu alma,

¿Dónde ríes?

¿Donde lloras?

¿Dónde amas?

¿donde odias?

¿Podrías recordar quien eras antes de que te dejaras consumir por tus demonios?

Hay magia entre los rincones que ocultas, aún hay fuego en tu morada.

¡Descansa del vuelo!

¡Cuánto daño te han hecho!

Veo tu mirada perdida entre los arbustos de la inconstancia,

y tu sonrisa sublime

¡sí!

Terrible,

Difusa…

¡Hey chico!

¡Doblegaré del alma melolaligna en tu cintura!

¿Acaso sólo hemos estado soñando?

Sentir esa añoranza de encuentro,
Sentir esa inmensurable agonía que no culminó al finalizar la noche.
¿Acaso solo hemos estado soñando?
¿Acaso sabes donde la flor dio su primer retoño?
¿Acaso haz contemplado la cálida espera del sol?
No hay palabras, nada más silencios y vacíos que jamás llenarás.
El tiempo pasa con demasiada prisa en el reloj,
El atardecer da su último grito al caer la noche,
El amanecer es nuestra única esperanza…
Interminables noches, interminables días sucedieron y sucederán.
Sólo me bastó perderme en la lejanía del sol, y volver, siempre, con el resplandor de la luna…

¿A donde iras?

Oigo el cantar de los pájaros en la creciente,
Agonizante.
¿A dónde irás?
¿Cuándo se sequen los mares, el cielo oscurezca, y las flores se marchiten?
¿Qué harás ante el último grito del sol?
¿Qué harás ante el último resplandor lunar?
¿Que harás sin el resplandor de las estrellas?
Pero enfrentamos,
una guerra económica,
Una guerra social,
Y sobre todo una gran estupidez colectiva.
Les preocupan,
Las marcas,
El papa,
Y lo que el burro de maduro anunció.
Les asusta la muerte, pero están muertos en vida.
Y esa inconstancia, acabará pasando factura.
”El ser humano es el único animal que acaba con su madre naturaleza”.
Recuerda,
¡Salva al alba de tu alma!
¿No vivirás sin antes haber visto caer el ultimo ocaso frente a tus ojos?
¿Acaso creías que podrías retar al león?
la esperanza duerme en los arbustos…
¿Es tu ultima bocanada de airé tu único consuelo?